Harinas


Harinas

 La producción de harinas experimentó un ligero repunte en 2024. El sector industrial experimentó también un aumento de las ventas al exterior, que contrastaron con la caída de las importaciones. No obstante, la balanza comercial siguió teniendo signo negativo. 

Según los datos publicados en la Encuesta Industrial Anual de Productos del INE, la producción española de harina de trigo y de otros cereales superó los 3,63 millones de toneladas en 2024, un 1,3% más que en 2023, Esta producción alcanzó un valor de 1.592 millones de euros, un 6% menos que un año antes. 

De esta producción total, 3,5 millones fueron harinas de trigo y el resto de otros cereales, según los datos del INE. Además, en 2024 se produjeron también 26.025 toneladas de harina de sémolas de legumbres desecadas, así como también 133.016 toneladas de mezclas y pastas para la elaboración de productos de la panadería y la pastelería. Las producciones de 2024 fueron notablemente más altas que las del año anterior.

Se calcula que cerca del 65% de la harina producida en España se destina a la industria panificadora y el 35% restante a otros sectores, como la pastelería y bollería, las galletas, los alimentos infantiles, pizzas y platos precocinados, etc. La demanda de estas otras industrias es cada vez mayor, mientras que la industria panificadora se mantiene sin cambios.

ESTRUCTURA EMPRESARIAL 

El sector está integrado en casi su totalidad por pequeñas y medianas empresas de carácter familiar, en segunda, tercera y hasta cuarta generación.

Al finalizar 2024, el sector estaba formado por 82 empresa harineras y 7 semoleras. Prácticamente el 90% de estas empresas están integradas en la Asociación de Fabricantes de Harinas y Sémolas de España (AFHS), que es una de las organizaciones empresariales más antiguas de España, pues figura inscrita con el número 1 del Registro de Asociaciones, tras haber sido constituida al amparo de la Ley de Asociaciones Profesionales de 1977.

En su gran mayoría las empresas son jurídicamente Sociedades Anónimas, con algunas Sociedades Limitadas y de Comunidad de Bienes. Todas cuentan con capital 100% español.

PRINCIPALES EMPRESAS DEL SECTOR DE HARINAS
EMPRESA VENTAS Mill. Euros
NHM Grupo Harinero740
Harinera Vilafranquina, S.A. *452,9
Harinera La Meta, S.A270
Harineras Villamayor, S.A.130
Harinera Arandina, S.A.78,2
Harivenasa S.L *63,2
Harinera del Selgua. S.A (Grupo Regany)60,2
Agri-Energía, S.A50
Aragonesa de Harinas, S.A (Grupo Regany)56
Antonio Cano e Hijos, S.A. *36,3

FUENTE: ALIMARKET. Año 2024. * Incluye la facturación de otras producciones.

El mayor número de fábricas harineras se concentra en Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha, Galicia y la Comunidad Valenciana. Por su lado, las empresas semoleras están principalmente en Andalucía, Aragón y Cataluña.

Aproximadamente el 80% de estas empresas, se ubica en el medio rural y, generalmente, están próximas a zonas cerealistas donde tradicionalmente han ayudado a la creación de empleo y a la dinamización de la actividad económica. 

El grado de diversificación en otras actividades económicas es reducido, así como las integraciones verticales con el sector primario y con la industria alimentaria de segunda transformación.

El grupo empresarial más importante del sector (que engloba también otras actividades) registró en 2024 unas ventas por valor de 740 millones de euros (muy por encima de la cifra del año anterior), mientras que el segundo llegó a los 453 millones de euros y el tercero rondó los 270 millones de euros de facturación.

El resto de las 10 primeras empresas del sector contaban ese año con facturaciones que iban de los 130 a los 36 millones de euros. Muchas de estas empresas tienen actividades en otros sectores como la producción de pasta.

COMERCIO EXTERIOR

Tradicionalmente, la balanza comercial del sector harinero tiene un saldo negativo. En total, harinas de trigo y otros cereales, exportaron 121.325 toneladas en 2024, un 14,6% más que en el año anterior. El grueso de este volumen fue harina de trigo y de morcajo, pero el producto que más creció con respecto al año anterior fue la harina de otros cereales. El valor de esas exportaciones superó los 60,6 millones de euros, cifra similar a la del año anterior.

Por su lado, ese mismo año se importaron 22.400 toneladas de distintas harinas de sémola y otras harinas, volumen muy inferior al del año precedente, según datos de Comercio. También se vendieron 29.166 toneladas de harinas de oleaginosas, más del doble que un año antes.

En cuanto a las importaciones, se compraron 274.574 toneladas de harinas de trigo y otros cereales, un 2,5% menos que el año anterior. El valor de esas compras superó los 150,3 millones de euros, cifra ligeramente más baja que la de 2023. También se importaron 30.800 toneladas de harinas se sémola y 39.542 toneladas de harinas de oleaginosas.

Cerca del 50% del trigo blando que consume la industria harinera española procede de la importación desde países de la Unión Europea (Francia y Alemania principalmente) y desde terceros países como Reino Unido y Estados Unidos. 

Por su parte, los principales mercados de destino de las harinas son países del África Subsahariana, del Magreb y Oriente Medio. También son importantes las ventas de harina a países como Francia y Portugal. 

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