La sal es uno de los condimentos más antiguos usa- do por el hombre y a lo largo de la historia de la humanidad ha tenido gran importancia desde el punto de vista económico y social.
Actualmente es un producto de uso generalizado en la industria agroalimentaria y en la gastronomía a nivel mundial, ya sea como conservante de alimentos o como condimento. También se destina la sal a usos no alimentarios.
Según los datos de la Encuesta Industrial Anual de Productos, que publica el INE, en 2024 la producción de sal de cocina se elevó a 162.359 toneladas (más del doble que en el año anterior), por un valor de 28,1 millones de euros, un 34% por encima del año anterior.
De la producción total de sal, el grueso correspondería a sal gema o de roca y el resto sería sal de manantial.
Además del uso en cocina, la sal se emplea en la industria alimentaria, tanto para humanos como para animales, y principalmente en la industria química.
Según los datos del Panel de Consumo que elabora el Ministerio de Agricultura, el consumo doméstico de sal aumentó en 2024 en volumen, después de varios años de caídas. Se consumieron 46,6 millones de kilos de sal (un 0,9% más que en 2023), por un valor de 31,2 millones de euros (un 8,4% más). El consumo per cápita rondó los 0,99 kilos al año.
A nivel mundial, China es la primera productora de sal, con más de 60 millones de toneladas, seguida por Estados Unidos (43,9 millones de toneladas), India (29 millones de toneladas) y Alemania (14 millones de to- neladas), que redujo mucho su producción.
A este respecto, por detrás de Alemania en la producción comunitaria de sal están Países Bajos, Francia y España.
Se estima que existen algo más de 20 empresas dedicadas a la producción de sal. La estructura empresarial de este sector es muy variada, ya que las empresas están distribuidas por todo el territorio nacional, inclui- das las islas, y hay muchas de tamaño pequeño.
En 2019 se fundó la Asociación de Salinas Marinas (Salimar), que reúne a las cinco salineras más importantes de España como socias fundadoras. Estas salineras están ubicadas en Cádiz, Tarragona, Mallorca, Ibiza, Murcia, y Alicante. Estas cinco salineras cuentan con una superficie de 7.200 hectáreas para la producción de sal, representan casi al 85% de la cuota de mercado de sal marina en España y su producción anual media ronda las 720.000 toneladas de sal para usos alimentarios e industriales. La facturación estimada de estas empresas supera los 50 millones de euros y cuentan con un sello de calidad, certificado por AENOR, que es “100% Sal Marina”.
También existen a nivel regional otras asociaciones de productores de sal, como es el caso de AMASAL, en Mallorca, que se dedica a la protección de la sal marina en la isla balear. En AMASAL están integradas 10 empresas salineras.
La balanza comercial suele tener un saldo positivo, pero además en 2024 se incrementó la diferencia en- tre compras y ventas.
Así, las exportaciones españolas de sal específicamente para la alimentación humana superaron las 130.053 toneladas, un 4,8% más que en el año anterior, según los datos de Comercio. Por su parte, las importaciones sumaron 16.862 toneladas, un 8% menos que en el año anterior. Desde hace varios años, las compras de sal descienden, mientras que las ventas aumentan.


Durante el año 2024, los hogares españoles consumieron 46,6 millones de kilos de sal y gastaron 31,2 millones de euros en este producto. En términos per cápita, se llegó a 1,0 kilos de consumo y 0,7 euros de gasto.
| CONSUMO Y GASTO EN SAL DE LOS HOGARES, 2024 | ||||
|---|---|---|---|---|
| CONSUMO | GASTO | |||
| TOTAL (Millones kilos) | PER CÁPITA (Kilos) | TOTAL (Millones euros) | PER CÁPITA (Euros) | |
| TOTAL SAL | 46,6 | 1,0 | 31,2 | 0,7 |
En cuanto al lugar de compra, en 2024 los hogares recurrieron mayoritariamente para realizar sus adquisiciones de sal a los supermercados (80,7% de cuota de mercado). Los hipermercados alcanzan en este producto una cuota del 13,6% y los establecimientos especializados llegan al 1,2%. Las otras formas comerciales suponen el 4,5% restante.
En términos per cápita, el consumo de sal durante el año 2024 presenta distintas particularidades:
Durante los últimos cinco años, el consumo de sal se reducido progresivamente y año tras año. En cuanto al gasto, tras los descensos del año 2021 y 2022, en los dos últimos ejercicios se ha invertido la tendencia con elevaciones de precios. En el periodo 2020- 2024, el consumo más elevado tuvo lugar en el año 2020 (1,27 kilos por persona), mientras que el mayor gasto se ha producido en el ejercicio 2024 (0,67 euros por consumidor).
En cuanto a la evolución del consumo per cápita de sal, durante el periodo 2020-2024 y respecto a la demanda de 2020, se ha producido un descenso ejercicio a ejercicio.