Alimentación infantil


Alimentación infantil

Pese al pequeño repunte en el número de nacimientos en España durante el año 2024, el sector de la alimentación infantil continuó sin poder remontar su situación.

Tras alcanzar un año antes la cifra más baja de nacimientos registrados en España, en 2024 se produjo un crecimiento del 0,4%, hasta los 322.034 niños y niñas.

En los últimos años, el INE ha observado que la disminución del número de nacimientos se ha visto acompañada de un retraso en la edad de maternidad. Un indicador que refleja este retraso es el número de nacimientos de madres de 40 o más años.

Actualmente, el consumo promedio de alimentos infantiles en España está por debajo del que tienen otros países europeos. El consumo de alimentos infantiles se concentra en las zonas urbanas, sobre todo en las grandes ciudades, seguidas por las zonas sur y del centro peninsular.

Se considera que un/a niño/a español/a consume al- rededor de 44 kilos de potitos y comidas infantiles al año. Además, se estima que su consumo de harinas y papillas ronda los 34 kilos anuales, a los que habría que añadir unos 30 litros de leches infantiles. El consumo de zumos infantiles sigue siendo todavía poco importante.

El mercado total de alimentos infantiles en la distribución alimentaria durante el pasado año rondó las 554.000 toneladas, por un valor de 225 millones de euros. Los productos listos para tomar (potitos, postres lácteos, galletas, papillas líquidas y zumos) aportan más del 50% del valor total de estos alimentos y después se sitúan las leches infantiles y los cereales.

Otras estimaciones más amplias, en las que se incluyen leches en polvo, líquidas de continuación y crecimiento, cereales y papillas, potitos-tarritos, consideran que este mercado puede llegar a mover hasta los 250 millones de euros.

Dentro la caída general que registran las ventas, la única categoría que muestra un gran dinamismo es la de los productos ecológicos, aunque todavía ese crecimiento no es suficiente para reflotar el sector pues su importancia en el conjunto todavía es reducida (representan el 7% del total).

Como en otros sectores, las marcas de distribuidor (MDD) han alcanzado el mercado de los alimentos infantiles y desde hace algunos años van arañando cuota a las marcas de fabricante (MDF), que todavía son las que dominan el mercado.

La distribución comercial de los alimentos infantiles tiene una peculiaridad: la venta en farmacias y parafarmacias.

Hasta hace unos años, las farmacias acaparaban la práctica totalidad del comercio de alimentos infantiles, pero poco a poco van perdiendo peso a favor de la distribución organizada, que ha irrumpido con fuerza en este mercado y, no obstante, las farmacias continúan teniendo su principal fortaleza en las leches y fórmulas infantiles en polvo y sus ventas duplican en valor las de los establecimiento de distribución organizada (190 millones de euros frente a 83 millones).

La distribución organizada, por el contrario, controla ya la gran mayoría de las ventas de potitos, comidas infantiles, cereales, yogures, zumos o snacks infantiles.

Los dos líderes sectoriales mantienen posiciones dominantes en los dos canales de distribución pero, normalmente, hay empresas especializadas en uno u otro de los canales de distribución.

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