Dolores Mejía, Lita, lleva casi 30 años trabajando en Mercalicante y desde 2018 es su directora general. Desde su posición ha visto la transformación del sector y la evolución de la figura de las mujeres en toda la cadena alimentaria. En esta entrevista, Mejía reflexiona sobre la realidad actual de Mercalicante, el modelo español de Red de Mercas y su trascendencia para la distribución alimentaria. Un entorno en el que destaca que las mujeres jóvenes son cruciales, porque impulsan la innovación, la sostenibilidad y la revitalización del entorno rural al emprender nuevos modelos de negocio.
DescargarEntrevista a Dolores Mejía, directora general de Mercalicante
¿Qué ha sido clave en tu trayectoria para llegar a tu responsabilidad actual?
Sin duda, la proactividad y la curiosidad por seguir aprendiendo han sido pilares fundamentales en mi trayectoria. A ello se suma una sólida experiencia en la optimización de procesos y en la gestión integral de distintas áreas de la empresa. Creo que tan importante como alcanzar resultados medibles es saber comunicarlos, motivar a los equipos y generar una cultura compartida. En mi caso, alinear mi estilo de liderazgo con los valores de Mercalicante ha sido determinante para crecer profesionalmente dentro de la organización.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido de las Mercas?
Lo que más me ha sorprendido de las Mercas es el engranaje y lo bien diseñada que está toda la Red. Creo que asombra a cualquiera que la conoce. Canaliza millones de toneladas de alimentos y genera empleo para miles de personas, todo dentro de un marco de seguridad y transparencia, con un impacto positivo en la sostenibilidad al reducir la huella de carbono y luchar contra el desperdicio alimentario, entre otras iniciativas. Y, por supuesto, engancha el colorido, la frescura y los aromas de los productos recién traídos del campo cuando paseas por nuestro mercado mayorista. Trabajar en un sector tan dinámico como éste ha sido realmente enriquecedor y muy constructivo a nivel profesional.
¿Cuál destacarías como tu mayor logro desde tu llegada?
Desde mi incorporación a Mercalicante, en 1998, siempre me he marcado metas ambiciosas en cada una de las áreas en las que he trabajado. Pero, si tuviera que destacar un logro, sin duda mencionaría uno de los mayores hitos en la historia de la empresa: la consecución de la vida indefinida de la sociedad bajo una titularidad 100% pública. Además, otro paso muy importante ha sido la apuesta de los accionistas de la sociedad por el crecimiento de Mercalicante con la ampliación de capital en 2024, que permitirá aumentar nuestra superficie en 20.000 m² y seguir impulsando el desarrollo empresarial del clúster agroalimentario.
¿Algún deseo por cumplir en el ámbito laboral?
He tenido la gran suerte de que mis expectativas a lo largo de mi trayectoria profesional se han ido cumpliendo, he tenido un satisfactorio crecimiento profesional y personal, un ambiente laboral positivo y unas excepcionales relaciones con los compañeros y compañeras de trabajo, y he conseguido las metas propuestas. Sólo me gustaría estar presente en el crecimiento de la dimensión empresarial de Mercalicante.
Viendo el día a día de las Mercas, ¿cuáles crees que son los principales desafíos tanto en tu Merca como en la Red?
Uno de los principales desafíos, tanto para Mercalicante como para el conjunto de la Red de Mercas, es adaptarse a las necesidades del mercado alimentario actual y anticiparse a las del futuro en un entorno cada vez más cambiante. Debemos seguir potenciando nuestro papel como referentes en la distribución y el abastecimiento de productos frescos, garantizando la seguridad alimentaria y la eficiencia en toda la cadena.
¿Cómo valoras el modelo colaborativo de Mercasa con los Ayuntamientos?
El modelo colaborativo de Mercasa con los Ayuntamientos es, sin duda, un ejemplo de gestión pública que funciona. Se trata de un modelo único en el que se pone en valor la colaboración entre distintas instituciones para impulsar y posicionar el sector agroalimentario español. Gracias a este modelo, las Mercas se consolidan como infraestructuras esenciales para la distribución alimentaria, con una gestión eficiente, transparente y comprometida con el desarrollo económico y social de sus territorios.
¿Qué le dirías a una joven que quiera adentrarse en el sector de la cadena alimentaria?
Las mujeres jóvenes son cruciales en el sector agroalimentario porque impulsan la innovación, la sostenibilidad y la revitalización del entorno rural al emprender nuevos modelos de negocio. Su participación es vital para el desarrollo económico, la seguridad alimentaria y la lucha contra la despoblación. Además, su empoderamiento a través de la tecnología y la formación digital contribuye a aumentar la productividad y a reducir la brecha de género. Las jóvenes desempeñan un papel fundamental en la construcción de una sociedad más sostenible y comprometida con el cuidado del medio ambiente, y su incorporación al sector es una oportunidad para seguir transformándolo desde una mirada más diversa, inclusiva y consciente.
¿Qué crees que se debería hacer para que haya más mujeres que se sientan atraídas por el mundo agroalimentario?
Para seguir avanzando, es fundamental potenciar las medidas de conciliación laboral y familiar, y fomentar estilos de dirección diversos que permitan aprovechar al máximo el talento y los recursos humanos disponibles. Además, dejando a un lado las cuestiones de género, creo que en el ámbito de la comunicación tenemos una gran oportunidad de mejora. Debemos dar a conocer más nuestro sector para atraer nuevo talento y ser más competitivos. Es imprescindible trasladar el conocimiento sobre el potencial y dinamismo del sector agroalimentario y el papel que puede desempeñar la mujer en él. Su presencia en la toma de decisiones es clave para avanzar en igualdad y construir un modelo más equilibrado y sostenible.
¿Qué crees que se podría cambiar en el entorno laboral para avanzar aún más hacia la igualdad?
Los sistemas alimentarios son una importante fuente de empleo para las mujeres: a nivel mundial, emplean al 36% de las trabajadoras. Sin embargo, la forma en que hombres y mujeres participan en ellos, y lo que reciben a cambio de su labor, sigue sin ser equitativa. Para avanzar hacia una verdadera igualdad es fundamental promover la igualdad de oportunidades mediante la eliminación de sesgos de género en los procesos de contratación y promoción, ofrecer programas de capacitación y desarrollo profesional, y garantizar la equidad salarial. Asimismo, debemos seguir sensibilizando a la sociedad sobre la relevancia del papel de las mujeres en el sector y combatir los prejuicios que aún persisten, esos que, en ocasiones, se traducen en una percepción errónea sobre su capacidad para liderar y tomar decisiones. Solo desde la igualdad real podremos construir un sector agroalimentario más justo, competitivo y sostenible.
¿Qué crees qué aporta la mirada y el liderazgo de las mujeres dentro de la Red?
El liderazgo femenino aporta una mirada más humana y colaborativa dentro de la Red. Se enfoca en las relaciones personales y en la escucha activa, lo que permite conectar mejor con las necesidades de los equipos y fortalecer su compromiso. Además, aporta empatía, capacidad de gestión emocional y una visión integradora que favorece la cohesión y el trabajo conjunto. Creo firmemente que este estilo de liderazgo contribuye a generar entornos laborales más equilibrados, inclusivos y productivos.
¿Qué es para ti el éxito profesional?
DescargarApostar por la sostenibilidad, las energías renovables y la reducción de la huella de carbono es, sin duda, un factor esencial para ganar en competitividad, mejorar la reputación y atraer inversores. Pero considero que el éxito empresarial va más allá de los logros y objetivos económicos que, por supuesto, son necesarios. Para mí, una empresa exitosa es aquella que obtiene buenos resultados financieros y mantiene su crecimiento desde la rentabilidad y la buena gestión, pero que al mismo tiempo contribuye de manera positiva al entorno y a la sociedad que la acoge.