El satisfecho y el hambriento


Palabras clave:

En la Cebada, un hombre, acodado en la baran­dilla que delimita el piso superior sobre el amplio hueco, mira durante largo tiempo. Le miramos y, si cerramos los ojos, hay el rumor constante, sobre todo la sensación de vacío bajo las bóvedas y su tra­sunto sonoro, que es lo que nos había llevado a comparar mercados y estaciones.

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