¿Qué comemos hoy? Conoce y disfruta los mejores alimentos frescos y de temporada
Fruta
Frutas que derriten el calor... pero no el bolsillo.
Si hay algo que caracteriza al mes de julio, además de las terrazas llenas, los abanicos funcionando a toda velocidad y las eternas discusiones sobre si el aire acondicionado debe estar a 24 o a 19 grados, es que los mercados se llenan de productos de temporada en su mejor momento. Y este año, con una ola de calor que está llevando el mercurio hasta los 40 ºC, cualquier excusa es buena para llenar el plato de alimentos frescos, ligeros y llenos de sabor.
La buena noticia es que muchos de estos productos han bajado de precio. Es el momento perfecto para cuidar el bolsillo mientras cuidamos también la salud. Porque hoy no solo nos fijamos en si un alimento está rico, sino también en lo que nos aporta. Palabras como magnesio, zinc, antioxidantes, fibra o vitaminas forman ya parte de nuestro vocabulario diario. Y con razón: conocer lo que comemos nos ayuda a tomar mejores decisiones para nuestro organismo.
Así que, entre chapuzón y chapuzón en la piscina, una escapada a la playa o simplemente buscando la sombra más cercana, descubrimos qué alimentos son los protagonistas de este julio.
Las frutas de verano están viviendo su momento de gloria. Han bajado de precio el albaricoque, la cereza, la ciruela, el limón, el melocotón, la nectarina, el níspero y, cómo no, la reina indiscutible del verano: la sandía.
Además de refrescarnos, son auténticos aliados para la salud. La sandía aporta una enorme cantidad de agua que ayuda a mantenernos hidratados durante estos días de calor extremo. Los melocotones y las nectarinas son ricos en vitamina C y fibra, mientras que las cerezas destacan por su contenido en antioxidantes. Los albaricoques son una excelente fuente de betacarotenos, beneficiosos para la piel, algo que viene muy bien cuando pasamos más tiempo al sol. Y sí, esos minerales que tanto escuchamos últimamente también aparecen en estas frutas. El magnesio participa en el correcto funcionamiento muscular y ayuda a combatir el cansancio, mientras que el potasio favorece el equilibrio de líquidos del organismo.
Una forma deliciosa de aprovechar todas estas bajadas de precio es preparar una gran ensalada de frutas con sandía, melocotón, nectarina, cerezas y albaricoques, aliñada con unas gotas de limón y unas hojas de hierbabuena. Fresquita, saludable y perfecta para soportar una jornada de 40 grados sin tener que abrazarse al ventilador.
Hortalizas
Verduras fresquitas: el gazpacho también sonríe cuando bajan los precios
Las verduras también llegan con buenas noticias. Han bajado de precio el calabacín, la lechuga, los pepinos, el pimiento y el tomate, ingredientes imprescindibles de la cocina veraniega.
El tomate destaca por su contenido en licopeno, un potente antioxidante. El pepino y la lechuga son casi sinónimo de hidratación gracias a su elevado contenido en agua. El pimiento aporta grandes cantidades de vitamina C, incluso más que muchas frutas, mientras que el calabacín ofrece fibra, vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio. Además, cada vez prestamos más atención a nutrientes como el zinc, que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y que podemos obtener dentro de una alimentación variada y equilibrada.
Con estos ingredientes es imposible resistirse a un buen gazpacho casero. Solo hay que triturar tomates maduros, pepino, pimiento, un poco de ajo, aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Servido bien frío se convierte en uno de los mejores remedios para combatir el calor, casi al mismo nivel que un chapuzón en la piscina o una tarde bajo la sombrilla en la playa.
Pescados
Del mar a la mesa: pescado fresco para combatir el calor.
El pescado también trae buenas noticias para el bolsillo. En pescado fresco bajan el bonito, la merluza y la pescadilla, mientras que la bacaladilla continúa siendo una de las opciones con mejor relación calidad-precio. En acuicultura descienden la trucha y el salmón, mientras que entre los mariscos frescos destacan las bajadas del pulpo y el mejillón. En los congelados sobresalen la merluza y el calamar, perfectos para tener siempre una alternativa saludable en casa.
Todos ellos aportan proteínas de alta calidad y minerales como el zinc, el magnesio y el selenio. El salmón y la trucha son especialmente conocidos por su contenido en ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular, mientras que los mejillones destacan por su riqueza en hierro y vitamina B12.
Con este surtido de productos resulta muy fácil preparar una ensalada templada de pulpo con tomate, pepino, cebolla morada, aceite de oliva y unas gotas de limón, o incluso una merluza al vapor acompañada de verduras salteadas. Son platos ligeros, nutritivos y muy apetecibles cuando cocinar durante mucho tiempo se convierte en un auténtico deporte de riesgo por culpa del calor.
Carnes
La carne también se apunta al verano: más ahorro y menos calor en la cocina
El último capítulo de las bajadas de precio llega con la carne. Descienden el añojo y la ternera, mientras que la casquería de vacuno, ovino y porcino continúa siendo una de las alternativas más económicas para quienes buscan aprovechar al máximo el presupuesto.
La carne aporta proteínas de alto valor biológico, hierro, vitaminas del grupo B y minerales como el zinc, esencial para el mantenimiento del sistema inmunitario. La casquería, además de económica, es rica en numerosos nutrientes y sigue siendo una opción muy interesante dentro de una dieta variada, especialmente para quienes disfrutan de la cocina tradicional.
En estos días de tanto calor no hace falta preparar elaboraciones complicadas. Un filete de ternera a la plancha, servido frío o templado sobre una ensalada de lechuga, tomate y pepino con un aliño de aceite de oliva y limón, ofrece una comida completa, ligera y muy refrescante. Así se pasa menos tiempo junto a los fogones y más disfrutando de la piscina, la playa o cualquier rincón donde corra un poco de aire.
Con temperaturas que rozan los 40 ºC, la prioridad es mantenerse bien hidratado y apostar por alimentos frescos y de temporada. Frutas como la sandía, el melocotón o las cerezas, verduras como el tomate y el pepino, y pescados ligeros son grandes aliados para combatir el calor y aportar vitaminas, minerales y antioxidantes que ayudan a nuestro organismo a funcionar correctamente.
Julio demuestra que comer sano no tiene por qué ser más caro. Elegir productos de temporada significa disfrutar de alimentos con más sabor, mejor valor nutricional y un precio más asequible. Porque cuando el calor aprieta, nuestro cuerpo agradece una alimentación fresca, equilibrada y llena de color… y nuestro bolsillo también lo nota.
