Jose María Pozancos
Director de FEPEX
Begoña Jiménez
Responsable de Comunicación de FEPEX


Resumen: La exportación española de frutas y hortalizas frescas en 2023 ascendió a 11,3 millones de toneladas y 16.855 millones de euros. El sector tiene fortalezas que le mantienen como el tercer exportador mundial, pero se enfrenta a retos de gran calado como la globalización asimétrica del mercado comunitario en el ámbito de la política comercial, o la escasez de recursos hídricos y de fitosanitarios en el ámbito productivo, que amenazan esa posición. Se requieren cambios significativos en la política comercial y agraria, tanto en el ámbito comunitario como en el nacional, que prioricen, por un lado, la producción comunitaria, y por otro que permitan mejorar la competitividad, potenciando la capacidad de inversión destinada a la mejora de los rendimientos y la productividad y proteger las explotaciones frente al cambio climático.
Palabras clave: Frutas, hortalizas, exportación, importación, política agraria, política comercial.
En 2023, la exportación española de frutas y hortalizas frescas se situó en 11,3 millones de toneladas, retrocediendo un 6% con relación al año anterior y creció el mismo porcentaje en valor, situándose en 16.855 millones de euros, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales.
La exportación de frutas descendió un 7,7% respecto a 2022, totalizando 6,2 millones de toneladas, mientras que el valor creció un 1%, situándose en 8.972 millones de euros. Tas los cítricos, que registraron descensos del volumen exportado, retrocedieron también los frutos rojos, con una caída del 11% en el caso de la fresa, situándose en 246.308 toneladas, del 15% en el caso del arándano, totalizando 73.508 toneladas y del 17% la frambuesa, con 55.878 toneladas. La fruta de hueso, por el contrario, mostró un comportamiento positivo, con un crecimiento del 25% el melocotón y la paraguaya, ascendiendo a 327.888 toneladas y del 8% en el caso de la nectarina. La sandía con 678.822 toneladas mantuvo los mismos volúmenes que en 2022.
La exportación de hortalizas bajó un 3% respecto a 2022, situándose en 5,2 millones de toneladas, con retrocesos en las principales hortalizas vendidas al exterior: pimiento, lechuga, pepino, tomate y coles. Las de pimiento se situaron en 710.780 toneladas (-11%), las de lechuga fueron 706.760 toneladas (-1%), las de pepino ascendieron a 667.546 toneladas (-4%); las de tomate 558.514 toneladas (-11%) y las de coles totalizaron 469.804 toneladas (-6%). El valor total de la exportación de hortalizas creció un 11% y subió a 7.883 millones de euros.
Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia se mantienen como las principales comunidades autónomas exportadoras. Andalucía, representa el 33% de a la exportación nacional, situándose en 3,7 millones de toneladas, un 9% menos que en 2022, por un valor de 6.565 millones de euros, la misma cifra que en 2022. Le sigue Comunidad Valenciana con 3,2 millones de toneladas (-8%) y 4.365 millones de euros (+9%) y Murcia, con 2,1 millones de toneladas (-6%) y 3.085 millones de euros (+6%). El cuarto lugar lo ocupa Cataluña con 897.144 toneladas, un 6% más que en 2022 por un valor de 1.236 millones de euros (-12%)
El continente europeo es el destino vital para el sector español, representando el 97% de las exportaciones de frutas y hortalizas en 2023, situándose en 16.334 millones de euros, de los 16.885 millones de euros totales.
Europa, además, se refuerza como primer destino de la exportación española de frutas y hortalizas, ante la ausencia de mercados alternativos y duraderos fuera del continente. En los últimos tiempos ha crecido incluso la participación del continente en la exportación española, ya que hace cinco años, en 2019, el valor de la exportación ascendió a 13.111 millones de euros, el 95% del total, que fue de 13.774 millones de euros y en 2023 ha sido de 16.334 millones de euros, el 97% del total.
Fuera de Europa, la evolución es la contraria, en los últimos años ha descendido la exportación. En 2019 las ventas a mercados extraeuropeos ascendieron a 663 millones de euros, el 5% del total y en 2023 se han situado en 520 millones de euros, el 3% del global.
Dentro de Europa, la UE es el primer mercado, con 13.696 millones de eu-ros, el 81% del total y con un crecimiento del 7% respecto a 2022. Y Reino Unido el segundo, con 2.047 millones de euros en 2023, un 2% menos que en 2022.
En 2023, la importación hortofrutícola mantiene su tendencia creciente y aumentó un 7% en volumen y un 19% en valor, respecto a 2022, totalizando 4,1 millones de toneladas y 4.473 millones de euros respectivamente.
En los últimos diez años ha registrado un fuerte crecimiento, tanto la procedente de fuera de Europa, con un 110% más, totalizando 2,13 millones de toneladas, como la procedente de los países europeos, que creció un 33%, totalizando 1,98 millones de toneladas.
El crecimiento ha sido continuado cada año. En el caso de las importaciones extracomuni-tarias se ha pasado de 1,01 millones de toneladas en 2014 a 2,13 millones de toneladas en 2023, un 110% más, mientras que la importación procedente de Europa, centrada princi-palmente en los países de la UE, ha pasado de 1,48 millones de toneladas a 1,98 millones de toneladas.
La evolución del conjunto de las importaciones y exportaciones de la UE con terceros países evidencia la globalización asimétrica que está sufriendo el sector hortofrutícola de la UE. La exportación de la UE de frutas y hortalizas a países terceros ascendió en 2023 a 7.639.507 toneladas, mientras que las importaciones fueron más del doble, ascendiendo a 15.464.738 toneladas. En valor, las exportaciones ascendieron a 10.414 millones de euros mientras que las importaciones fueron de 18.490 millones
En conjunto, las compras totales de frutas y hortalizas frescas han experimentado un cre-cimiento del 64% en la última década, pasando de 2,5 millones de toneladas a 4,1 millones de toneladas.
Los datos muestran, según FEPEX, un notable dinamismo en el mercado de importación español, en la mayoría de las frutas y hortalizas, preocupando especialmente el creci-miento en productos de gran arraigo en el sector español, como el tomate, cuya importa-ción creció un 28% en la última década, pasando de 148.624 toneladas en 2013 a 189.074 toneladas en 2023.
Los datos expuestos anteriormente ponen en evidencia la importancia del mercado comunitario para el sector español, y en los últimos años este mercado se ha convertido también en el destino preferente de las producciones de países terceros, generando una globalización asimétrica: la UE está cada vez más abierta a las producciones de terceros países mientras que la Comisión Europea es insuficientemente proactiva en el levantamiento de las barreras de acceso a los países terceros, que han adoptado nuevas formas de proteccionismo, más eficaces que las barreras arancelarias.
La evolución del conjunto de las importaciones y exportaciones de la UE con terceros países evidencia la globalización asimétrica que está sufriendo el sector hortofrutícola de la UE. La exportación de la UE de frutas y hortalizas a países terceros ascendió en 2023 a 7.639.507 toneladas, mientras que las importaciones fueron más del doble, ascendiendo a 15.464.738 toneladas. En valor, las exportaciones ascendieron a 10.414 millones de euros mientras que las importaciones fueron de 18.490 millones.
Ante esta situación se considera necesario retomar la defensa de la preferencia comunitaria, basada en la aplicación de medidas de salvaguardia cuando las importaciones alcancen unos volúmenes que provoquen perturbaciones graves de los mercados o daños graves a la producción comunitaria. Y, por otro lado, en los acuerdos comerciales con países terceros son precisas medidas de reciprocidad en los ámbitos más sensibles, destacando el fitosanitario y el medioambiental.
Consideramos indispensable mantener una postura comercial ofensiva con países extracomunitarios como China, Japón y Estados Unidos, países que ofrecen oportunidades en algunos productos, pero donde no se ha conseguido alcanzar una exportación ni significativa, ni diversificada.
Un ejemplo de lo anteriormente explicado es China. La exportación española de frutas y hortalizas frescas a China en 2023 ascendió a 4.271 toneladas, un 17% menos en volumen que en el año anterior, representando sólo el 0,003% de total exportado por España en 2023, que ascendió a 11,3 millones de toneladas. El valor se situó en 6,3 millones de euros, un 11% menos, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, procesados por FEPEX.
Las ventas hortofrutícolas a China han reflejado, además, una tendencia fuertemente decreciente en los últimos cinco años, pasando de 43.721 toneladas en 2019 a 4.251 tone-ladas en 2023, un 90% menos. En valor, las ventas a China pasaron de 56,3 millones de euros en 2019 a 8,3 millones de euros en 2023, un 82% menos.
El que China sea un mercado residual para el sector exportador de frutas y hortalizas español se debe en gran medida, según FEPEX, a la política comercial proteccionista prac-ticada por este país, basada en barreras no arancelarias, más efectivas que las arancela-rias, que impiden prácticamente consolidar volúmenes elevados de envíos.
Mantener la sostenibilidad y el crecimiento económico del sector español en un mercado globalizado requiere acelerar el proceso de mejora de la competitividad y la rentabilidad. Y para ello se precisa de una política agraria comunitaria que potencie la capacidad de inversión del sector, con el fin de mejorar las explotaciones frente al cambio climático y para mejorar también la competitividad.
En este sentido hay que seguir apostando por las organizaciones de productores de frutas y hortalizas, ya que los programas operativos que se presentan a través de ellas permiten financiar las inversiones en activos físicos colectivos e individuales en las explotaciones, de gran importancia para mantener la competitividad. Por ello, FEPEX considera que la ayuda financiera de la UE para la ejecución de programas operativos de las OP reconocidas se incremente al 10% del valor de la producción comercializada.
Consideramos también indispensable mejorar las herramientas para la gestión de crisis de mercados. El sector productor y exportador de frutas y hortalizas frescas obtiene la mayor parte de las rentas de los mercados, principalmente el comunitario, donde se destinó el 83% de la exportación de 2023, y donde se producen frecuentes crisis. Éstas son ocasionadas, en algunos casos, por desequilibrios entre la oferta y la demanda interna, y en otros, por desequilibrios provocados por el crecimiento de las importaciones y no hay medidas eficaces de gestión de mercado, por lo que se considera necesario mejorar las existentes.
En el ámbito productivo, dos de las principales prioridades son disponer de herramientas fitosanitarias suficientes y eficaces; y tener seguridad hídrica. La propuesta de Reglamento de la Comisión Europea sobre el uso sostenible de productos fitosanitarios, presentada en junio de 2022 en el marco de la Estrategia de la Granja a la Mesa, tenía implicaciones muy negativas para la producción porque agravaba la actual insuficiencia de productos fitosanitarios. Su retirada ha sido bienvenida y esperamos que, en la nueva legislatura europea, el próximo texto tenga en cuenta la realidad productiva del sector hortofrutícola, que necesita instrumentos útiles para hacer frente a plagas y enfermedades de las plantas y así garantizar alimentos saludables a precios asequibles.
En cuanto a la escasez de recursos hídricos, demandamos coherencia en los planteamientos globales de la administración nacional y comunitaria y que se legisle teniendo en cuenta que el agua es un recurso natural fundamental para la agricultura y para la soberanía alimentaria, demanda aplicable también al ámbito nacional. Sin agua no se puede producir y no se puede culpabilizar a los productores de la de la escasez de recursos, mientras no se tiene en cuenta el crecimiento de las producciones hortofrutícolas en lugares como el Sahara, producciones que luego se exportan a la UE.
Nos encontramos en un escenario internacional complejo y paradójico. Por un lado, hay una preocupación creciente por la alimentación y la seguridad alimentaria, lo que podría suponer que hay un mayor apoyo político, institucional, social, etcétera a los sectores productivos, al menos una corriente positiva, pero no es así. La presión normativa nacional y comunitaria es cada vez más desfavorable.
Se requiere, por tanto, un cambio en las políticas, que conlleven un entorno normativo más propicio a la sostenibilidad económica y social, porque las fortalezas que han constituido la base del desarrollo del sector productor y exportador de frutas y hortalizas perduran y son las que siguen manteniendo su crecimiento. Entre ellas, destacan la diversidad de oferta, la amplitud de calendarios de comercialización, los grandes volúmenes de producción y exportación, la orientación al mercado…
Sin olvidar situar a FRUIT ATTRACTION como una de esas fortalezas, Organizada por IFEMA Madrid y FEPEX, se ha consolidado como el principal medio de promoción para la producción y exportación de frutas y hortalizas. La feria, que este año se celebra del 8 al 10 de octubre, ha dado visibilidad a todo el sector y una creciente presencia en el contexto nacional e internacional.
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