Evolución en el consumo de productos lácteos
Un análisis del volumen de demanda y del gasto en el mercado español
Víctor J. Martín Cerdeño Universidad Complutense de Madrid

Resumen: La demanda de productos lácteos mantiene una significatividad notable en la cesta de la compra. Según los últimos datos anuales disponibles, cada español consumió en el hogar 32,7 kilos y gastó 134,9 euros. En cuanto la demanda extradoméstica, se alcanzaron 3,1 kilos de consumo por persona al año y cerca de 37 consumiciones también per cápita. Tomando como referencia estas cifras, el artículo revisa las principales variables que caracterizan la demanda de productos lácteos en el mercado español considerando tanto la vertiente doméstica como el consumo en el sector horeca. En ambos casos, se analiza el perfil del consumidor de este tipo de productos y diferentes aspectos relacionados con su distribución.
Palabras clave: Productos lácteos, batido, yogur, mantequilla, queso, helados, tartas.
Durante el último ejercicio con datos anuales disponibles, los hogares españoles consumieron 1.513,4 millones de kilos de productos lácteos y gastaron 6.241,6,5 millones de euros en esta familia de productos. En términos per cápita, se llegó a 32,7 kilos de consumo y 134,9 euros de gasto.
Conforme al cuadro 1, el consumo más notable se asocia al yogur (8,9 kilos por persona), seguido del queso, con 7,5 kilos per cápita al año, y de los helados y tartas, que suponen un consumo de 3,5 kilos por persona al año. En términos de gasto, el queso concentra el 47,8%, con 64,5 euros por persona al año, y resulta significativa la participación del queso semicurado (17,4 euros) y del fresco (12,4 euros). Por su parte, el yogur supone el 13,5% del gasto total en este tipo de productos, con 18,2 euros por persona al año, mientras que los helados y tartas representan el 10,5%, con 14,2 euros per cápita anuales.

Durante los últimos cinco años, tanto el consumo como el gasto de productos lácteos se había mantenido estable en términos per cápita aunque en el año 2020 se experimentó un repunte motivado por los efectos de la COVID-19 (gráfico 1). Sin embargo, en los ejercicios 2021 y 2022 se produce un reajuste a la baja en el consumo. En el periodo 2018-2022, el consumo y el gasto más elevados se concentran en el año 2020 (37,4 kilos y 138,2 euros por consumidor).
En la familia de productos lácteos, la evolución del consumo per cápita durante el periodo 2018-2022 ha sido diferente para cada tipo de producto aunque, en términos generales, se produce un crecimiento en el año 2020 que luego se ajusta en los siguientes ejercicios con descensos de diferente intensidad. Respecto a la demanda de 2018, crece el consumo de helados, y mantequilla, mientras que en el caso de tartas, yogurt, queso y batidos de leche se produce un descenso, tal y como muestra el gráfico 2.
En términos per cápita, la demanda de productos lácteos presenta distintas particularidades (gráfico 3) y, por tanto, se consolida un perfil de consumo con las siguientes características:
• Los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, mientras que los hogares de clase baja tienen el consumo más reducido.
• Los hogares sin niños consumen más cantidad de productos lácteos, mientras que los consumos más bajos se registran en los hogares con niños menores de 6 años.


• Si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de productos lácteos es superior.
• En los hogares donde compra una persona con más de 65 años, el consumo de productos lácteos es más elevado, mientras que la demanda más reducida se asocia a los hogares donde la compra la realiza una persona que tiene menos de 35 años.
• Los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados de productos lácteos, mientras que los índices se van reduciendo a medida que aumenta el número de miembros que componen el núcleo familiar.
• Los consumidores que residen en grandes municipios (de 100.000 a 500.000 habitantes) cuentan con mayor consumo per cápita de productos lácteos, mientras que los menores consumos tienen lugar en los pequeños núcleos urbanos (menos de 2.000 habitantes).
• Por tipología de hogares, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo medio en el caso de adultos y jóvenes independientes, retirados, y parejas adultas sin hijos, mientras que los consumos más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos, independientemente de la edad de los mismos, en los hogares monoparentales, y entre las parejas jóvenes sin hijos.
• Finalmente, por comunidades autónomas, Asturias, Baleares y Canarias cuentan con los mayores consumos mientras que, por el contrario, la demanda más reducida se asocia a Aragón, La Rioja y Castilla-La Mancha. El gráfico 4 ofrece una síntesis del consumo regional para este tipo de productos.
Conforme a los datos disponibles y expuestos en el gráfico 5, los hogares recurren mayoritariamente para realizar sus adquisiciones de productos lácteos a los supermercados (80,7% de cuota de mercado). Los hipermercados alcanzan en estos productos una cuota del 13,1% y los establecimientos especializados llegan al 1,5%. Otras formas comerciales cubren la cuota del 4,7% restante.

Los gráficos 6 y 7 hacen referencia a la utilización de las promociones en esta familia de productos estableciendo diferenciaciones, por un lado, entre las marcas y, por otro, entre los formatos de venta:
• Los productos lácteos con marca de fabricante, frente aquellos otros que tienen marca del distribuidor, cuentan de una manera más habitual y significativa con promociones. La competencia vía precios es fundamental en esta familia de productos.
• En cuanto al lugar de venta, se advierte que los hipermercados y los establecimientos de descuento tiene más promociones que los autoservicios y supermercados para los productos lácteos.
Durante el año 2022, el consumo extradoméstico de productos lácteos fue de 84,9 millones de kilos, que suponen 3,1 kilos de consumo medio per cápita al año en esta familia de productos. Las consumiciones en productos lácteos ascienden a 1.018,6 millones –de forma concreta, 36,8 por persona-. Durante el último año, un 80,5% de consumidores entre 15 y 75 años han tomado productos lácteos en alguna consumición fuera del hogar.


El consumo extradoméstico más notable se asocia a postres (1,7 kilos por persona) y quesos (1,8 kilos per cápita). En términos de consumiciones, los quesos concentran el 65,1% y los postres el 25,4%. Los yogures (1,4 kilos y 10,8 consumiciones por persona) también son importantes en el consumo extradoméstico, tal y como resumen el cuadro 2. En la evolución respecto a años anteriores se refleja un incremento del 4,4% en el consumo extradoméstico de productos lácteos (gráfico 8).

En términos per cápita, el consumo extradoméstico de productos lácteos presenta distintas particularidades que se resumen en el gráfico 9:
• Las diferencias por sexo no son notables aunque se advierte un consumo superior en esta familia de productos en mujeres.
• Atendiendo a la clase social, los consumidores de clase alta y media alta tienen una demanda superior de productos lácteos fuera del hogar mientas que la menor demanda de estos productos se concentra en los consumidores de clase media baja.
• Por edades, se observa que la demanda extradoméstica per cápita de productos lácteos aumenta a medida que el consumidor tiene más edad llegando al nivel máximo en individuos de 50 a 59 años mientras que las cantidades menores están en consumidores de 15 a 19 años.
• El hábitat de residencia del consumidor de productos lácteos no ofrece un patrón concluyente para la demanda extradoméstica puesto que las variaciones se van sucediendo con independencia del tamaño de la población. La demanda superior se observa en municipios entre 2.000 y 5.000 habitantes mientras que la más reducida se asocia con pequeños municipios (de menores de 2.000 habitantes).
• Finalmente, por áreas geográficas, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo extradoméstico medio en las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona, Levante y Norte-centro, mientras que los consumos más reducidos tienen lugar en las zonas Noroeste, Resto Centro, Andalucía y Resto Cataluña y Aragón.

