Frescos y de temporada

¿Qué comemos hoy? Conoce y disfruta los mejores alimentos frescos y de temporada

Conoce anteriores recomendaciones:
Fruta

¡Frutas en caída libre: la dulce venganza de los árboles!

¡Hola, hacedores de la cesta de la compra! Bienvenidos al parte meteorológico del mercado. Saquen papel y lápiz, porque esta semana venimos cargados de rebajas que van a hacer que su billetera baile de alegría. Comer bien, de temporada y barato es posible, y hoy les traemos el mapa del tesoro. ¡Al ataque!

Si pensaban que comer fruta era un lujo de ricos, los árboles han decidido hacer una huelga de precios altos. Esta semana, las ciruelas, los higos, las manzanas y las uvas han tirado sus precios por el suelo. Los higos no son frutas: técnicamente, son flores invertidas. Cuando te comes un higo, te estás comiendo cientos de diminutas flores que florecieron dentro de esa vaina.

Uvas explosivas: Si metes una uva cortada a la mitad en el microondas… ¡puede generar un plasma y soltar chispas! (Mejor no lo intentes en tu cocina)

Ciruelas: Son las reinas indiscutibles de la fibra. Si tu tránsito intestinal está más atascado que el tráfico en hora punta, un par de ciruelas obrarán el milagro.

Manzanas: Contienen pectina, una fibra soluble que ayuda a mantener el colesterol a raya y te sacia por horas.

Hortalizas

Verdes, baratas y ¡al rico pepino!

El huerto se ha vuelto generoso y las judías verdes y los pepinos están a precios de risa. Es el momento perfecto para depurar los excesos sin que sufra la tarjeta de crédito.

El pepino es un impostor: Aunque lo usamos en ensaladas, botánicamente es una fruta, de la misma familia que la sandía y el melón. Por cierto, su interior puede estar hasta 10 grados más frío que el aire exterior. ¡De ahí viene la frase en inglés «cool as a cucumber» (fresco como un pepino)!

Crema fría de pepino y yogur (estilo Tzatziki): Ralla el pepino, mézclalo con yogur griego, un chorrito de limón, menta fresca y un toque de ajo. Refrescante, barato y directo al grano.

Judías verdes salteadas con jamón y sésamo: Olvida las tristes judías hervidas de hospital. Cocínalas al vapor para que queden crujientes y saltéalas a fuego vivo con tacos de jamón y semillas de sésamo tostado.

Pescados

A nadar en rebajas

Atención, amantes del marisco y el pescado, porque el mostrador de la pescadería está que lo regala.

En el pescado fresco, la bacaladilla, la merluza, la pescadilla y la sardina han bajado notablemente. Si miramos a la acuicultura, la dorada, la lubina, la trucha y el salmón siguen la misma tendencia a la baja. En el rincón del marisco fresco, los mejillones y el pulpo nos dan un respiro económico. Y si eres de los que tiran de congelador, el lenguado ha bajado y la sepia congelada se mantiene a un precio espectacular.

El pulpo tiene tres corazones: Dos bombean sangre a las branquias y uno al resto del cuerpo. Además, su sangre es azul porque usa cobre en lugar de hierro para transportar el oxígeno. ¡Un auténtico aristócrata del océano!

Sardinas y Salmón: Auténticas bombas de Omega-3. Son gasolina de la buena para tu cerebro y limpian tus arterias mejor que un camión de la basura.

Mejillones al vapor con un toque cítrico: Ábrelos en una olla con un chorrito de vino blanco, una hoja de laurel y rodajas de limón. Un manjar de reyes por cuatro duros.

 

Sepia a la plancha con alioli de leche: Pasa la sepia descongelada por una plancha muy caliente para que no se cueza. Sírvela con una salsa picada de ajo, perejil y aceite de oliva.

 

Carnes

Casquería al poder y que vivan los clásicos

Si buscas proteínas de la máxima calidad sin dejarte el sueldo, el precio más competitivo del mercado sigue estando en la casquería de ovino, vacuno y porcino. Hígados, mollejas y callos reclaman su trono en la cocina económica.

Un clásico de la alta cocina: Aunque hoy la casquería se asocie a la cocina humilde, históricamente los interiores (como las mollejas o el foie) eran los bocados más codiciados por la realeza en los banquetes medievales franceses.

Hígado encebollado de la abuela: El hígado de vacuno está lleno de hierro y vitamina B12. Córtalo en filetes finos, pásalo por harina y cocínalo con una montaña de cebolla caramelizada a fuego lento. Queda tierno y espectacular.

Mollejas de cordero al ajillo: Límpialas bien, trocéalas y saltéalas a fuego muy vivo con mucho ajo, guindilla y un chorrito de jerez para desglasar la sartén. Un aperitivo crujiente que sorprenderá a todos.

Recomendación semanal

Frutas
Dos ciruelas
Frutas
Un higo cortado y otro entero
Hortalizas
Pepino
Pescado Fresco
Bacaladilla
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Carnes
Porcino – Casquería