Consumo y gasto en frutas y hortalizas frescas Evolución y características de la demanda en hogares y extradoméstica


Víctor J. Martín Cerdeño

Universidad Complutense de Madrid

Resumen: Este artículo aborda el estudio de la demanda de frutas y hortalizas frescas durante los últimos años. Estas familias de productos son esenciales en la cesta de la compra de los hogares españoles contando con una notable participación tanto en el consumo total como en el gasto final, tal y como reflejan las estadísticas que periódicamente publica el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Así pues, por un lado, el artículo aborda el consumo de frutas y hortalizas frescas durante el último ejercicio; además, revisa la evolución experimentada durante el periodo 2019-2023 tanto para el consumo como para el gasto. Por otro lado, se analizan las divergencias con respecto a la media en función de distintas variables que caracterizan a los consumidores (clase socioeconómica, presencia de hijos, situación en el mercado laboral, número de miembros del hogar, hábitat de residencia y tipo de hogar). Finalmente, se analizan las cuotas de mercado y la importancia de cada formato en la comercialización de frutas y hortalizas frescas.

Palabras clave: Frutas frescas, hortalizas frescas, consumo, gasto, cuota de mercado, tipo de hogar, consumo extradoméstico

El consumo de frutas y hortalizas frescas está extendido entre los hogares españoles y, en consecuencia, parece claro que se trata de un conjunto de productos básicos dentro de la alimentación. Al mismo tiempo, ambas familias de bienes se asocian a una dieta sana y equilibrada como señalan numerosos estudios científicos y refrendan iniciativas de instituciones públicas.

En el mercado español, las partidas de frutas y hortalizas frescas, a pesar del incremento de la calidad y variedad de los productos ofertados, muestra una evolución no del todo favorable en las cifras de consumo per cápita de los últimos años. A continuación, se revisa el consumo de frutas y hortalizas frescas, con notable detalle para el último ejercicio y con carácter general para el periodo 2019-2023.

También se plantea para ambas familias de alimentos la situación específica del consumo y del gasto por productos, las particularidades de la demanda en función de las características de los consumidores y la importancia de los distintos formatos en la comercialización de estos productos. Es importante señalar que este análisis abarca la doble perspectiva del consumo en el hogar y del consumo extradoméstico (principalmente, en el sector horeca).

CONSUMO DE FRUTAS FRESCAS EN HOGARES

Los últimos datos anuales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA, 2024), indican que durante el año 2023 los hogares españoles consumieron 3.672,8 millones de kilos de frutas frescas y gastaron 7.508,7 millones de euros en estos productos. En términos per cápita, se llegó a 78,5 kilos de consumo y 160,5 euros de gasto.

Por productos, el consumo más notable se asocia a las naranjas y mandarinas (16,7 kilos por persona y año), lo que representa un 21,3% del consumo total de frutas frescas, seguido de los melones y sandías (13,4 kilos per cápita y 17,1% del consumo total), de los plátanos (13,0 kilos per cápita y 16,6% de consumo) y de las manzanas (8,2 kilos per cápita y 10,4% de consumo).

CUADRO 1. Consumo y gasto en frutas de los hogares, 2023

En términos de gasto, las naranjas y mandarinas concentran el 16,2%, con un total de 26 euros por persona, seguido de los plátanos, con el 13,9% y un total de 22,4 euros por persona. A continuación, se encuentran las manzanas, con un porcentaje del 9,2% y 14,7 euros por persona al año; y los melones y sandías, que alcanzan el 10,7% del gasto total en frutas frescas (17,2 euros por persona)

En términos de gasto, las naranjas y mandarinas concentran el 16,2%, con un total de 26 euros por persona, seguido de los plátanos, con el 13,9% y un total de 22,4 euros por persona. A continuación, se encuentran las manzanas, con un porcentaje del 9,2% y 14,7 euros por persona al año; y los melones y sandías, que alcanzan el 10,7% del gasto total en frutas frescas (17,2 euros por persona).

El cuadro 1 recoge un resumen del consumo y del gasto en el hogar de frutas frescas. Además de los valores totales, se plantean datos per cápita para el año 2023.

Durante los últimos años se están produciendo cambios importantes en los patrones alimentarios de los hogares españoles. Así pues, durante los últimos cinco años, el consumo de frutas frescas se ha reducido (de 90,9 kilos a 78,5 kilos) aunque en el año 2020 se produjo un repunte motivado por los efectos de la pandemia que, en gran parte, se ha corregido a la baja durante los años siguientes. En el periodo 2019-2023, el consumo y el gasto más elevados se produjeron en el año 2020 (99,7 kilos y 170,5 euros por consumidor). El gráfico 1 recoge para el periodo 2019-2023 la evolución del consumo y del gasto per cápita en frutas frescas.

Por otra parte, en la familia de frutas frescas, la evolución del consumo per cápita durante el periodo 2019-2023 ha sido bastante pareja en muchos de los productos analizados. En el gráfico 2, tomando como referencia la demanda de 2019 (es decir, 2019=100), se produce un descenso en el consumo de todas las variedades analizadas (naranjas, plátanos, manzanas y frutas de cuarta gama).

GRÁFICO 1. Evolución del consumo y del gasto en frutas frescas, 2019-2023

GRÁFICO 2. Evolución del consumo por tipos de frutas frescas (2019=100), 2019-2023

Las características económicas, sociales o demográficas de los hogares repercuten en la demanda concreta de frutas frescas. Por tanto, en términos per cápita, el consumo de frutas frescas presenta las siguientes particularidades en función de las características del consumidor:

• Los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, mientras que los hogares de clase media baja tienen el consumo más reducido.

• Los hogares sin niños consumen más cantidad de frutas frescas, mientras que los consumos más bajos se registran en los hogares con niños menores de 6 años.

• Si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de frutas frescas es superior.

• En los hogares donde compra una persona con más de 65 años, el consumo de frutas frescas es más elevado, mientras que la demanda más reducida se asocia a los hogares donde la compra la realiza una persona que tiene menos de 35 años.

• Los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados de frutas frescas, mientras que los índices se van reduciendo a medida que aumenta el número de miembros del núcleo familiar.

• Los consumidores que residen en núcleos urbanos entre 10.000 y 100.000 habitantes cuentan con menor consumo per cápita de frutas frescas, mientras que los mayores consumos tienen lugar en los núcleos de población con censos de más de 500.000 habitantes.

• Por tipología de hogares, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo medio de frutas frescas en el caso de retirados, adultos independientes y parejas adultas sin hijos, mientras que los consumos más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos, independientemente de la edad de los mismos, en los hogares monoparentales, entre las parejas jóvenes sin hijos y jóvenes independientes.

• Finalmente, por comunidades autónomas, Castilla y León, País Vasco y Navarra cuentan con los mayores consumos mientras que, por el contrario, la demanda más reducida se asocia a Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha.

El gráfico 3 presenta un resumen de las desviaciones del consumo con respecto a la media en función de las características de los hogares.

Finalmente, en cuanto al lugar de compra, en 2023 los hogares recurrieron mayoritariamente para realizar sus adquisiciones de frutas frescas a los supermercados (47,5% de cuota de mercado). Los establecimientos especializados alcanzan en estos productos una cuota del 29,7%, mientras que el hipermercado concentra el 8,0%. El autoconsumo, por su parte, acapara el 4,2%, mientras que los mercadillos suponen el 5,7%. Las otras formas comerciales representan el 4,9% restante. El gráfico 4 recoge todos estos porcentajes y, además, plantea una comparación temporal con las cuotas de distribución existentes hace diez años. La conclusión es clara: el comercio especializado ha cedido cerca de 10 puntos a los supermercados puesto que el resto de formatos sigue manteniendo una participación bastante estable.

GRÁFICO 3. Desviaciones en el consumo de frutas frescas en los hogares con respecto a la media nacional (%)*

GRÁFICO 4. Cuota de mercado en la comercialización de frutas frescas por formatos para hogares (%), 2013 vs 2023

CONSUMO DE HORTALIZAS FRESCAS EN HOGARES

Durante el año 2023, los hogares españoles consumieron 2.288,7 millones de kilos de hortalizas frescas y gastaron 5,375,0 millones de euros en estos productos (MAPA, 2024). En términos per cápita, se llegó a 48,9 kilos de consumo y 114,9 euros de gasto.

Atendiendo a los diferentes productos, el consumo más notable de hortalizas se asocia a los tomates (11,2 kilos por persona y año), lo que representa un 22,9% del consumo total de hortalizas frescas, seguido de las cebollas (6,0 kilos per cápita y 12,3% del consumo total) y de los pimientos (4,0 kilos per cápita y 8,2% de consumo). Por su parte, las lechugas, escarolas y endivias representan consumos menores, alcanzando los 3,5 kilos por persona al año (7,1% del consumo total de hortalizas frescas).

Atendiendo a los diferentes productos, el consumo más notable de hortalizas se asocia a los tomates (11,2 kilos por persona y año), lo que representa un 22,9% del consumo total de hortalizas frescas, seguido de las cebollas (6,0 kilos per cápita y 12,3% del consumo total) y de los pimientos (4,0 kilos per cápita y 8,2% de consumo). Por su parte, las lechugas, escarolas y endivias representan consumos menores, alcanzando los 3,5 kilos por persona al año (7,1% del consumo total de hortalizas frescas)

CUADRO 2. Consumo y gasto en hortalizas frescas de los hogares, 2023

En términos de gasto, los tomates concentran el 22,2%, con un total de 25,5 euros por persona, seguido de las cebollas, con un porcentaje del 9,4% y 10,8 euros por persona y de las lechugas, escarolas y endivias, con el 9,2% y un total de 10,6 euros por persona. A continuación, se encuentra el pimiento, que alcanza el 8,5% del gasto total en hortalizas frescas (9,8 euros por persona).

El consumo de hortalizas frescas está experimentando cambios. Así pues, durante los últimos cinco años, el consumo de hortalizas frescas ha contado con distintas oscilaciones que suponen un descenso final de 8,0 kilos por persona mientras que el gasto ha experimentado un incremento de 7,9 euros per cápita, con una influencia notable del año 2020 motivada por los efectos de la COVID-19. En el periodo 2019-2023, el consumo más elevado se produjo en el año 2020 (63,9 kilos), mientras que el mayor gasto también tuvo lugar en el ejercicio 2020 (124,2 euros por consumidor). El gráfico 5 recoge las principales cifras de la evolución del consumo y del gasto en términos per cápita.

El gráfico 6 analiza la evolución de la demanda durante los últimos años de tomates, cebollas, lechugas, escarolas y hortalizas de cuarta gama. Los resultados del consumo per cápita entre 2019 y 2023 ha sido relativamente parejo en todas estas hortalizas frescas. Respecto a la demanda de 2019 (es decir, considerando 2019=100), el consumo de todos los productos analizados cuenta con valores inferiores.

Por otra parte, el gráfico 7 atiende a las características de los hogares y a su influencia en la demanda de hortalizas frescas. Se plantea una comparación con la media nacional estableciendo diferentes desviaciones, tanto positivas como negativas. Así pues, en términos per cápita, el consumo de hortalizas frescas durante el año 2023 presenta las siguientes particularidades:

• Los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, mientras que los hogares de clase media baja tienen el consumo más reducido.

• Los hogares sin niños consumen más cantidad de hortalizas frescas, mientras que los consumos más bajos se registran en los hogares con niños menores de 6 años.

GRÁFICO 5. Evolución del consumo y del gasto en hortalizas frescas, 2019-2023

GRÁFICO 6. Evolución del consumo por tipos de hortalizas frescas (2019=100), 2019-2023

• Si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de hortalizas frescas es superior.

• En los hogares donde compra una persona con más de 65 años, el consumo de hortalizas frescas es más elevado, mientras que la demanda más reducida se asocia a los hogares donde la compra la realiza una persona que tiene menos de 35 años.

• Los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados de hortalizas frescas, mientras que los índices se van reduciendo a medida que aumenta el número de miembros del núcleo familiar.

• Los consumidores que residen en pequeños núcleos de población (menos de 2.000 habitantes) cuentan con mayor consumo per cápita de hortalizas frescas, mientras que los menores consumos tienen lugar en los municipios con censos de 10.001 a 100.000 habitantes.

• Por tipología de hogares, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo medio en el caso de retirados, adultos y jóvenes independientes y parejas adultas sin hijos, mientras que los consumos más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos, independientemente de la edad de los mismos, en los hogares monoparentales, y en el caso de las parejas jóvenes sin hijos.

• Finalmente, por comunidades autónomas, Aragón, Navarra y Cataluña cuentan con los mayores consumos mientras que, por el contrario, la demanda más reducida se asocia a Cantabria, Asturias y La Rioja.

Por último, en cuanto al lugar de compra, en 2023 los hogares recurrieron mayoritariamente para realizar sus adquisiciones de hortalizas frescas a los supermercados (46,2% de cuota de mercado). Los establecimientos especializados alcanzan en estos productos una cuota del 26,0%, mientras que los hipermercados concentran el 7,8%. El autoconsumo, por su parte, supone el 9,3%, mientras que los mercadillos acaparan el 5,5% Las otras formas comerciales representan el 5,2% restante.

El gráfico 8 resume las cuotas de distribución de los diferentes formatos y, además, establece una comparación temporal con la situación existente hace diez años, es decir, con datos de 2013. La conclusión es similar al caso anteriormente expuesto para las frutas frescas: hay un trasvase en la cuota de mercado de 10 puntos desde el comercio especializado hacia los supermercados.

Por último, el cuadro 3 resalta, de manera detallada, la demanda de patatas. Se trata de un producto con mucha tradición y peso en la cesta de los hogares españoles y, por tanto, en este cuadro se resumen las cifras de consumo y gasto, las divergencias del consumo per cápita en función de las características de los consumidores y las cuotas de comercialización de los diferentes formatos.

GRÁFICO 7. Desviaciones en el consumo de hortalizas frescas en los hogares con respecto a la media nacional (%)*

GRÁFICO 4. Cuota de mercado en la comercialización de frutas frescas por formatos para hogares (%), 2013 vs 2023

CUADRO 3. Principales datos del consumo y gasto realizado en patatas

Durante el año 2023, los hogares españoles consumieron 1.226,2 millones de kilos de patatas y gastaron 1.553,9 millones de euros en patatas. En términos per cápita, se llegó a 26,2 kilos de consumo y 33,2 euros de gasto.
El consumo más notable se asocia a las patatas frescas (18,2 kilos por persona y año), seguido de las patatas procesadas (1,4 kilos per cápita) y de las patatas congeladas (1,2 kilos per cápita). En términos de gasto, las patatas frescas concentran el 62,6%, con un total de 20,8 euros por persona, las patatas procesadas el 30,76, con un total de 10,2 euros por persona, y las patatas congeladas, con un porcentaje del 6,8% y 2,3 euros por persona.

Durante los últimos años, el consumo y el gasto de patatas ha contado con distintas oscilaciones tanto al alza como a la baja; en el año 2020 se produce un notable ascenso derivado de los efectos de la COVID-19 pero se ha ido diluyendo en los ejercicios siguientes. En el periodo 2019-2023, el consumo más elevado tuvo lugar en el año 2020 (32,1 kilos) aunque el gasto más significativo se genera en el año 2023 (33,2 euros por consumidor).
En términos per cápita, el consumo de patatas durante el año 2023 presenta distintas particularidades:

  • Los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, mientras que los hogares de clase baja tienen el consumo más reducido.
  • Los hogares sin niños consumen más cantidad de patatas, mientras que los consumos más bajos se registran en los hogares con niños menores de 6 años.
  • Si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de patatas es superior.
  • En los hogares donde compra una persona con más de 65 años, el consumo de patatas es más elevado, mientras que la demanda más reducida se asocia a los hogares donde la compra la realiza una persona que tiene menos de 35 años.
  • Los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados de patatas, mientras que los índices se van reduciendo, alcanzándose los niveles menores en los hogares con cinco o más miembros.
  • Los consumidores que residen en pequeños núcleos de población (menos de 2.000 habitantes) cuentan con el mayor consumo per cápita de patatas, mientras que los menores consumos tienen lugar en los centros urbanos de más de 500.000 habitantes.
  • Por tipología de hogares, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo medio en el caso de retirados, adultos independientes, parejas adultas sin hijos y parejas con hijos mayores, mientras que los consumos más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos pequeños, las parejas jóvenes sin hijos, las parejas con hijos mayores, los jóvenes independientes y los hogares monoparentales.
  • Finalmente, por comunidades autónomas, Galicia, Baleares y Asturias cuentan con los mayores consumos, mientras que, por el contrario, la demanda más reducida se asocia a Castilla-La Mancha, Extremadura y La Rioja.

Finalmente, en cuanto al lugar de compra, en 2023 los hogares recurrieron mayoritariamente para realizar sus adquisiciones de patatas a los supermercados (51,4% de cuota de mercado). El establecimiento especializado alcanza en este producto una cuota del 21,0%, mientras que el hipermercado concentra el 10,8%. El autoconsumo representa un 4,9%, mientras que los mercadillos tienen una cuota de mercado del 3,3%. Las otras formas comerciales acaparan el 8,6% restante.

CONSUMO EXTRADOMÉSTICO DE FRUTAS FRESCAS

Además de la demanda realizada en los hogares españoles, resulta interesante revisar el consumo asociado a actividades que se llevan a cabo fuera del hogar. Así pues, durante el año 2023, el consumo extradoméstico de frutas fue de 16,5 millones de kilos, que suponen 1,6 kilos de consumo medio per cápita en esta familia de productos al año. Las consumiciones en frutas ascienden a 116,5 millones –de forma concreta, 11 consumiciones por persona-. Durante el último año, un 30,5% de consumidores entre 15 y 75 años han tomado frutas en alguna consumición fuera del hogar.

El consumo medio extradoméstico más notable se asocia a la fruta fresca (1,8 kilos por persona) y, de manera concreta, a manzanas (0,9 kilos per cápita) y a naranjas y mandarinas (1,2 kilos por persona). En términos de consumiciones, las frutas frescas concentran el 71,6% y resulta significativa la participación de manzanas (9,5%) y naranjas y mandarinas (13,5%) tal y como se recoge en el cuadro 4.

CUADRO 4. Consumo extradoméstico en frutas, 2023

Por otra parte, atendiendo a la evolución experimentada durante el periodo 2019-2023, se observa que en el último ejercicio vuelve a producirse una ligera reducción en el consumo de frutas, y, por tanto, se mantiene la tendencia de disminución, aunque sin notables variaciones en la demanda de esta familia de productos tal y como se detalla en el gráfico 9.

Las variaciones en función de las características de los consumidores también son relevantes en la demanda extradoméstica de frutas (gráfico 10). Por tanto, en términos per cápita, el consumo fuera del hogar de frutas durante el año 2023 presenta las siguientes particularidades:

GRÁFICO 9. Evolución del consumo extradoméstico en frutas, 2019-2023 (Millones de kilos)

GRÁFICO 10. Desviaciones en el consumo extradoméstico de frutas con respecto a la media nacional (%)*

• Las diferencias por sexo son escasas y se advierte un consumo ligeramente superior en esta familia de productos para mujeres.

• Atendiendo a la clase social, los consumidores de clase baja tienen un consumo superior de frutas fuera del hogar mientas que la menor demanda de estos productos se produce en los consumidores de clase alta y media alta.

• Por edades, se observa que la demanda extradoméstica per cápita de frutas aumenta a medida que el consumidor tiene más edad llegando al nivel máximo en individuos de 60 a 75 años mientras que las cantidades menores están en consumidores de 20 a 24 años.

• El hábitat de residencia del consumidor de frutas no ofrece un patrón concluyente para la demanda extradoméstica puesto que las variaciones se van sucediendo con independencia del tamaño de la población. La demanda superior se observa en municipios entre 200.000 y 500.000 habitantes mientras que la más reducida se asocia a municipios de 2.000 a 5.000 habitantes.

• Finalmente, por áreas geográficas, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo extradoméstico medio, en la zona Resto centro, Norte-centro y Noroeste, mientras que los consumos más reducidos tienen lugar en las zonas Resto Cataluña, Norte-centro, Andalucía y en el área metropolitana de Barcelona y de Madrid.

CONSUMO EXTRADOMÉSTICO DE HORTALIZAS FRESCAS

Durante el año 2023, el consumo extradoméstico de hortalizas y verduras fue de 431,0 millones de kilos, que suponen 14,8 kilos de consumo medio per cápita en esta familia de productos al año. Las consumiciones en hortalizas y verduras ascienden a 1.541,8 millones –de forma concreta, 53,1 por persona-. Durante el último año, un 83,3% de consumidores entre 15 y 75 años han tomado hortalizas y verduras en alguna consumición fuera del hogar.

El consumo medio extradoméstico más notable se asocia a lechugas (1,8 kilos por persona), patatas (6,8 kilos per cápita) y tomates (1,6 kilos por persona). En términos de consumiciones, las patatas concentran el 52,1% y también resulta significativa la participación de tomates (23,4%) y lechugas (22,6%). Todas las cifras anteriores aparecen detalladas en el cuadro 5.

La evolución de la demanda de hortalizas frescas durante el periodo 2019-2023 se resume en el gráfico 11. Así pues, durante el último ejercicio se ha producido una estabilidad en el consumo extradoméstico de hortalizas suponiendo una ligera consolidación respecto a los ejercicios anteriores.

Finalmente, el gráfico 12 resumen las diferencias en la demanda per cápita de hortalizas frescas fuera del hogar atendiendo a las diferentes características de los hogares españoles. Así pues, el consumo extradoméstico de hortalizas y verduras durante el año 2023 cuenta con las siguientes particularidades:

CUADRO 5. Consumo extradoméstico en hortalizas, 2023

GRÁFICO 11. Evolución del consumo extradoméstico en hortalizas, 2019-2023 (Millones de kilos)

GRÁFICO 12. Desviaciones en el consumo extradoméstico de hortalizas con respecto a la media nacional (%)*

• Las diferencias por sexo no son notables aunque se advierte un consumo superior en esta familia de productos en hombres.

• Atendiendo a la clase social, los consumidores de alta y media alta tienen un consumo superior de hortalizas y verduras fuera del hogar mientas que la menor demanda de estos productos se produce en los consumidores de clase media baja

• Por edades, se observa que la demanda extradoméstica per cápita de hortalizas y verduras aumenta a medida que el consumidor tiene más edad llegando al nivel máximo en individuos de 50 a 59 años mientras que las cantidades menores están en consumidores de 15 a 19 años.

• El hábitat de residencia del consumidor de hortalizas y verduras no ofrece un patrón concluyente para la demanda extradoméstica puesto que las variaciones se van sucediendo con independencia del tamaño de la población. La demanda superior se observa en grandes municipios entre 200.000 y 500.000 habitantes mientras que la más reducida se asocia a municipios de menor tamaño (menores de 2.000 habitantes).

• Finalmente, por áreas geográficas, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo extradoméstico medio en el área metropolitana de Madrid, y Levante, mientras que los consumos más reducidos tienen lugar en las zonas Noroeste, Norte-centro, Resto de Cataluña y Aragón, y área metropolitana de Barcelona.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

MAPA (2024): Informe del Consumo Alimentario de España, 2023, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Disponible en https://www.mapa.gob. es/es/alimentacion/temas/consumo-tendencias/panel-de-consumo-alimentario/ultimos-datos/default. aspx. Consultado el 01/07/2024 MAPA (varios años): La Alimentación en España, La alimentación mes a mes, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Disponible en https://www.mapa. gob.es/es/alimentacion/temas/consumo-tendencias/ panel-de-consumo-alimentario/default.aspx Consultado 01/07/2024. MERCASA (2023): Alimentación en España 2023. Producción, Industria, Distribución y Consumo, Mercasa, Madrid. Disponible en https://www.mercasa.es/publicaciones/alimentacion-en-espana/, Consultado el 01/07/2024

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