La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de nuestros ecosistemas. Aunque existen otros polinizadores, las abejas forman el grupo polinizador por excelencia. Existen más de 20.000 especies de abejas, que hoy en día se enfrentan a su posible extinción.
Las prácticas agrícolas intensivas, el cambio de usos del suelo, los monocultivos, el uso inadecuado de pesticidas y el aumento de las temperaturas asociado al cambio climático son factores que amenazan a las colmenas.
Desde tiempos inmemoriales, la miel ha sido un alimento apreciado y reconocido, al que también se le han atribuido virtudes curativas, aunque sin fundamento científico contrastado.
Como sector económico dentro de la ganadería es relativamente pequeño. En los últimos años se ha producido un incremento en el censo de apicultores y de colmenas, que no se ha traducido en un crecimiento de la producción debido a las enfermedades afectan a las colmenas y también a la sequía, que ha provocado graves pérdidas a los apicultores.
A nivel nacional, el valor anual de las aportaciones del sector de la miel a la renta agraria (que incluye también el polen y la cera) representa el 0,4% de la Producción Final Ganadera y el 0,15% de la Producción Final Agraria. El valor económico de estas producciones ronda los 68 millones de euros al año, según distintas estimaciones.
La producción de miel es muy variada por los tipos de flores, plantas y árboles de las que se nutren las abejas. También es muy irregular, pues depende mucho de la climatología y de la floración de las plantas.
En el mercado hay mieles que se comercializan con dos presentaciones básicas para su consumo: cristalizada y líquida.
Sin embargo, aunque su aportación económica es mucho más pequeña que la de otros sectores ganaderos, hay que destacar el papel fundamental de las abejas y la apicultura en la conservación del medio ambiente y en la polinización de los cultivos.
Además, desde el punto de vista social y medioambiental la producción de miel tiene gran importancia en España, pues el sector contribuye a fijar población en el medio rural y mantiene los ecosistemas y la biodiversidad.
La diversidad que existe entre las distintas Comunidades Autónomas hace que la forma de practicar la apicultura sea muy diferente de unas zonas a otras. Así la zona norte de España se caracteriza por el alto número de apicultores pequeños que existen, así como también por no practicar la trashumancia y por producir miel y polen muchas veces para autoconsumo.
Por su parte, en el centro y sur del país, especialmente en el sureste mediterráneo, predomina una apicultura más profesionalizada, en la que se practica la trashumancia con las colmenas en busca de una mayor productividad.
En 2024, el número de explotaciones apícolas ascendía a 2,8 millones, de los que 2,2 millones eran explotaciones trashumantes y el resto estantes. Extremadura fue la región con mayor número de explotaciones (622.853 ese año).
En España existen dos formas de entender la apicultura: la de la zona norte y noroeste, que se caracteriza por el alto grado de apicultores no profesionales, que no practican la trashumancia, y la del centro-sur-sureste, que es una apicultura más profesional y mayoritariamente trashumante.
En cuanto al número de colmenas, el censo nacional en 2024 se situó por encima de los 2,8 millones de unidades, un 9,5% menos que un año antes. De esta cifra, el 80% eran colmenas trashumantes y se distribuían entre cuatro regiones: Extremadura (23%), Andalucía (18%), Castilla y León (15%) y la Comunidad Valenciana (10%).
La producción de una colmena “fija” viene a ser la mitad de una trashumante, pues depende mucho de la floración de la zona donde se haya establecido. De ahí que en los últimos años este tipo de colmenas se hayan incre mentado. La producción de cera es del orden de 0,8 kilos por colmena y la de polen de 0,5 kilos.
Finalmente, el número de apicultores ascendía a 36.893, un 0,2% más que un año antes. El 17% de esta cifra total de apicultores eran profesionales ganaderos, con más de 150 colmenas cada uno.
Estos datos constatan el alto grado de profesionalización de la apicultura española, que es el más alto de todos los países productores de la Unión Europea.
En los últimos años, la sequía y las enfermedades de las abejas han provocado una caída drástica de la producción nacional de miel. Sin embargo, en 2024 se produjo una recuperación de la cosecha gracias a las lluvias que fomentaron una buena floración de las plantas. En este sentido, según los datos del Ministerio de Agricultura, la producción nacional se elevó hasta las 33.100 toneladas, más de un 20% por encima del año anterior.
Además de miel, de las colmenas se obtiene también una pequeña producción de polen y de cera. En España, la demanda de miel está creciendo y lo mismo ocurre con el polen recolectado en la propia colmena, así como con los propóleos.
El consumo estimado de miel se ha mantenido estable en los últimos años. El nivel de autoabastecimiento se sitúa en un valor próximo al 89%, mientras que la media en la Unión Europea es del 65%.
Según los datos del panel de consumo en los hogares que publica en Ministerio de Agricultura, en 2024 decreció el consumo de miel en los hogares españoles.
En volumen, el consumo doméstico total durante todo ese año ascendió a 14,9 millones de kilos, un 7,1% menos que en el año anterior. El valor de ese gasto en el hogar superó los 109,4 millones de euros, un 9,7% menos.
El consumo per cápita fue de 0,32 kilos, un 8,3 % menos que un año antes, y el gasto per cápita anual rondó los 2,33 euros por persona, un 10,9% menos.
En cuanto al comercio, en 2024 el saldo de la balanza fue de nuevo negativo porque las importaciones siguieron siendo muy superiores a las exportaciones.
Según los datos de Aduanas, las importaciones sumaron 35.580 toneladas, un 13% más que en 2023, mientras que las exportaciones ascendieron a 26.940 toneladas, un 3% menos.
| PRODUCCIONES ESPAÑOLAS DE MIEL Y CERA (Miles de toneladas) | |||
|---|---|---|---|
| PRODUCTO | 2022 | 2023 | 2024 |
| MIEL | 27,3 | 27,42 | 33,1 |
| CERA | 1,6 | 1,59 | 1,8 |
FUENTE: MAPA.
| PRODUCCIONES DE MIEL EN EL MUNDO, EN LA UE Y EN ESPAÑA (Miles de toneladas) | |||
|---|---|---|---|
| PRODUCTO | 2022 | 2023 | 2024 |
| MUNDO | 1.908 | 1.893 | 2.005 |
| UE | 285,7 | 286 | 285 |
| ESPAÑA | 27,4 | 27,4 | 33,18 |
FUENTES: FAO, EUROSTAT y MAPA.
| COMERCIO DE MIEL (Miles de toneladas) | |||
|---|---|---|---|
| 2022 | 2023 | 2024 | |
| IMPORTACIÓN | 37,64 | 31,34 | 35,58 |
| EXPORTACIÓN | 27,3 | 27,4 | 26,94 |
FUENTE: Datacomex.
La mayor parte de las exportaciones en volumen fueron a los países de la UE y la mayor parte de las importaciones de miel procedió de países terceros. En el primer caso, los destinos principales fueron Francia y Alemania. Por su lado, Argentina y China lideraron las ventas de miel a España, seguidos de otros países como Ucrania y, en menor medida, México y Uruguay. En cuanto a los países comunitarios, Portugal por su proximidad es el país que más miel vende a España.
El sector de la miel en la Unión Europea es pequeño, pero muy importante para la polinización de plantas y cultivos. La Unión Europea es la segunda productora de miel del mundo, por detrás de China. A nivel comunitario, España es el primer país productor de miel, seguido de Rumanía, Hungría y Alemania.
En 2024 había 20,04 millones de colmenas en toda la UE, un 1,2% más que en 2023. De esa cifra total, un 14% de las colmenas estaban en España; un 12% en Rumania; un 12% en Polonia; un 11% en Grecia; un 9% en Francia; un 8% en Italia un 6% en Hungría; un 5% en Alemania; un 4% en Bélgica y otro 4% en Chequia. Asimismo, ese año había también cerca de 708.000 apicultores registrados en la UE, de los que 149.100 eran alemanes.
Aunque hay países que tienen más apicultores que otros, el grado de profesionalización de los apicultores es más alto en países como Grecia, que ronda el 80% (apicultores profesionales con respecto al total), al igual que España. Así, Grecia cuenta con casi 100 colmenas de media por apicultor (80 en España), mientras que en Alemania el número baja drásticamente hasta las 7 colmenas por apicultor, debido a que hay muchos productores no profesionales.
La producción de miel en la Unión Europea en 2024 alcanzó un volumen próximo a las 285.000 toneladas, muy similar al año anterior. Además de España; Alemania, Francia y Rumania fueron los países con mayor producción.
Respecto al comercio de miel, a pesar de ser el segundo productor del mundo a nivel mundial, la Unión Europea es netamente importadora, ya que su nivel de autoabastecimiento está bajo.
Las importaciones son necesarias para cubrir el consumo interno de la UE y la balanza comercial es deficitaria porque las importaciones son muy superiores a las exportaciones. De hecho, la UE representa el 31% de todas las importaciones mundiales de miel.
En 2024 las importaciones aumentaron hasta superar las 174.700 toneladas. China fue de nuevo en 2024 el país que más miel vendió a la UE, por delante de Ucrania, Argentina y México. En concreto, según datos de Eurostat, China vendió a la UE un total de 60.300 toneladas de miel, lo que supuso un ligero aumento con respecto al año anterior. Por su parte, Ucrania exportó a la UE 54.000 toneladas de miel, muy por encima del nivel del año anterior. El tercer país que más miel vendió a la UE fue Argentina (20.100 toneladas).
Como en años anteriores, Alemania fue el país que más miel compró a terceros países, seguido Francia, Polonia y España.
En cuanto a las exportaciones comunitarias de miel, la UE vendió unas 25.000 toneladas de miel, porcentaje similar al del año anterior.
Un año más, el principal destino de las exportaciones de miel comunitaria fue de nuevo el Reino Unido, seguido de Estados Unidos, Suiza y Arabia Saudí.
Las exportaciones comunitarias sólo representan menos del 1% del total mundial. Por países, Alemania fue el que más vendió a países terceros, seguido de España y Hungría, a muy larga distancia.
En 2024, la UE aprobó medidas para proteger a los con- sumidores y a los apicultores de la miel adulterada y facilitar la toma de decisiones informadas a través de una mayor transparencia. La nueva legislación obliga a indicar claramente, junto al nombre del producto, los países de origen de la miel, en orden descendente de peso, junto con el porcentaje que representa cada uno. Los países de la UE deberán aplicar estas nuevas normas a partir del 14 de junio de 2026.
Se estima que la producción mundial de miel se situó en 2024 por encima de los 2 millones de toneladas, un volumen superior al del año anterior.
Los países con mayor producción a nivel mundial fueron China (cerca del 26% del total), la Unión Europea en su conjunto (16%), Turquía (6%), Argentina (4%), Irán (4%), Ucrania (4%), India (4%) y Rusia (3%).
Las importaciones mundiales aumentaron con respecto al año anterior, que fue muy negativo para el comercio de este alimento. Estados Unidos fue el país que más importó a nivel mundial, seguido de la UE, Japón y Canadá.
Por su lado, las exportaciones mundiales se estimaron en cerca de 600.000 toneladas y en este caso, el primer país exportador fue China, seguido de India y Ucrania.
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