Las mujeres ha sido tradicionalmente las encargadas del trabajo doméstico alimentario. Esta cuestión se ha visto dificultada con la incorporación al mercado laboral y las dificultades de conciliación. La brecha hoy persiste puesto que siguen teniendo un papel fundamental en la educación, los cuidados y también en la alimentación.
El objetivo de este trabajo es mostrar con datos cuál es el cambio en su implicación en el trabajo doméstico o alimentario, describiendo también los perfiles de los hombres más implicados y de aquellas mujeres menos involucradas. Los datos proceden de la encuesta ENCALMA 2024, procedente del proyecto “El malestar con la alimentación: la transición hacia una alimentación saludable, sostenible y justa”
(PID2021-1227210B - C21).
Para ello se ha analizado quién es la persona encargada de cocinar en los hogares según el género y atendiendo a distintas variables sociodemográficas de interés. Los resultados muestran que la mujer sigue siendo la principal y primordial encargada de todo o la mayoría que se cocina en sus hogares. No obstante, los resultados apuntan hacia una mayor equiparación en el reparto de estas labores y más corresponsabilidad por parte de los hombres, especialmente entre aquellos más jóvenes, con estudios superiores, ocupaciones profesionales de mayor nivel y situados ideológicamente más a la izquierda.