Comercio y ciudad: el papel del sector público como regulador


Distribución y consumo nº 159
2019 - VOL IV

El comercio minorista trae crecimiento y empleo a nuestra
economía. En los últimos años se ha tendido a su
liberalización para estimular la competencia y el consumo,
y al mismo tiempo motivos legales y de buena
planificación justifican que se mantenga un cierto nivel
de regulación, en la línea de lo indicado a nivel europeo.
Este marco regulatorio debe ser de mínimos, incentivador,
transversal y coherente a fin de construir un entorno
en el que todos (pequeño comercio, grandes formatos
comerciales y comercio electrónico) puedan convivir y
aportar bienestar y prosperidad a nuestras ciudades.